LA VISIÓN
Ha sido apagar el contacto del coche y verla cruzar la calle cimbreándose, viniendo hacia mí. Rubia con rizos estratégicamente colocados, alta, delgada pero con formas ocultas bajo un paño fínisimo. Una de esas alegrías que te da la llegada de la primavera. Como estoy educado así no he soltado ningún piropo pero mi mente se ha llenado de comentarios cuarteleros - voy en claro camino al viejoverdismo -. Esa imagen tan agradable ha flotado en mi retina durante diez segundos hasta que la he visto. Una masa casi informe con aspecto de mujer de edad indefinida, sucia, con una cara desagradable y con los pantalones de un chandal por los tobillos que en algún momento había tenido que ser rosa . He intentado mirar hacia otro lado, tratando de recordar a mi fantástica aparición primaveral. No ha sido posible, algún resorte masoquista en mi interior ha hecho que presenciara como se subía las bragas hasta límites absurdos, como si quisiera hacerlas de cuello alto. Se ha colocado los pantalones en su lugar original y ha recogido un papel con sangre del suelo. En ese preciso instante mi instinto de supervivencia me ha permitido mirar a otro lado y seguir mi camino aguantando al menos la arcada.
Pero ¡que mal cuerpo se me ha quedado!, con lo bien que había comenzado.
En fin... creo que mi imaginación ha tenido algo que ver.
Publicado por: Jose | junio 12, 2008 a las 04:20 p.m.
Esta vez te prometo que la realidad superaba e incitaba a la imaginación...
Publicado por: e-jay | junio 12, 2008 a las 04:50 p.m.