La figura de Aznar no ha estado nunca precisamente entre mis predilectas. Quizá por ello cuando ayer ví una escueta noticia que decía que Aznar negaba su implicación en el estado de buena esperanza de la Ministra de Justicia Francesa copié el pantallazo de la edición digital de elmundo.es convencido de que era alguna travesura de algún becario en sus últimos días de prácticas. Cuando ya me veía en portada del meneame, comprobé no sólo que era verdad sino que la noticia estaba por todas partes.
Se trataba de un bulo que se había propagado por la red como si de airear una cepa de ébola se tratara. ¿Pero le habéis visto? Pero, ¿Quién se puede creer que este hombre vaya por ahí distribuyendo sus semillitas?
Ni aunque fuera una fundamentalista pepera nostálgica de los ocho años de Aznar, ni aunque no pudiera remediar la estúpida satisfacción de ver cierto escarnio público por yacer en tálamo ajeno podría creérmelo. Pues la gente se lo ha creído, ha dado crédito a la noticia. Si somos tan tontos de creer que es verdad, si nuestras neuronas no dan más de si entonces, y es lo triste, nos merecemos Aznares en nuestra vida. Aunque eso sí, mientras llega uno podemos seguir sufriendo la tortura de zapatitos Qué país...

una y otra vez me ocurre lo mismo. cada vez que veo una foto suya post-presidencia, me quedo como medio minuto embobado con su melenita cuidada de modo inversamente propocional a su bigote, que cada día más parece un chochete mal depilado.
Publicado por: dwalks | septiembre 05, 2008 en 02:01 p.m.
Mírale, mírale... es infollable.
Publicado por: e-jay | septiembre 05, 2008 en 02:44 p.m.
El Mundo publicó las declaraciones literales de Aznar, el cual las realizó para desmentir la noticia de L’Observateur, un periódico marroquí en el cual se decía que él era el padre del hijo que esperaba la ministra francesa Rachida Dati, de ascendencia marroquí.
Todo estó resultó aliñado con un artículo que había escrito unos días antes el periodista Germán Yanke (al que Esperanza Aguirre fulminó de presentador del telediario de la noche en Telemadrid después de una entrevista que éste le hizo y de la que no salió nada contenta) en el que contaba como se había visto juntos al expresidente y a la famosa ministra en París.
Todo esto, junto a la negativa de la embarazada de demostrar la falsedad de la afirmación del panfleto marroquí, dio lugar a la rumorología.
Pero, estoy contigo, es infollable.
Publicado por: Jose | septiembre 09, 2008 en 11:52 a.m.
¿Han visto ustedes la foto de la ministra? No me digan que no se parece un poco a Aznar... ¡¡Incesto!! Joder qué cosas...
Publicado por: vitore | septiembre 21, 2008 en 10:56 a.m.