No las ves venir, de hecho hasta que te das cuenta de lo que en realidad son pondrías la mano en el fuego por ellas. Pero luego, la pareja se va al garete y se instalan en el odio más furibundo, dispuestas a una guerra sin reglas ni límites. Lo traspasan sin duda cuando utilizan toda la legislación contra la violencia de género ( masculina ) en un, para mi, clarísimo fraude de ley. Estas arpías, que habían conseguido que estuvieras contento de que tu descendencia llevara sus genes, manipulan las normas a su favor ante la posibilidad que les da la alarma del goteo incesante de mujeres verdaderamente maltratadas. Por conseguir que procesen y declaren culpables a sus ex- y por faltar el respeto a todas esas otras mujeres que mueren a manos de indeseables malnacidos son unas auténticas hijasdelagranputa. Con acritud.

Muy exacto.
Publicado por: Hans | octubre 15, 2008 en 02:08 p.m.
Y lo peor de todo, muy real.
Publicado por: e-jay | octubre 16, 2008 en 10:07 a.m.